LO QUE DA CORAJE Y LO QUE DA RISA


Nadie sabe para quien trabaja…

El día de hoy se llevó a efecto un conmovedor homenaje a la memoria de el periodista Román Jiménez Rodas, en la famosa residencia chompipera, a la cual pues este siervo del señor no fue invitado, debido dicen familiares y amigos, a que hemos sido muy críticos con la labor del señor presidente municipal de Comalcalco, y pues la familia hoy se encuentra a lo mejor encadenada a este gran monstruito, que sigue usando el dinero para comprar lo que se deje comprar.

Sin embargo al evento llegó infinidad de buenos amigos, que don Román hizo en vida, y aunque un servidor supo demasiado tarde el evento que realizarían a mi padre, me esmeré a  llegar a tiempo, pero ya no pude ser o seguir siendo la mosca en la sopa. jajajajajaja

Al evento estuvieron como mencioné con anticipación grandes amigos de la familia Chompipe, entre ellos el buen amigo Lic. Luis Mariano Jiménez Ovando, quien tomó la palabra, y dirigiéndose a todos los presentes, dijo unas palabras muy centradas, cosa que más de una vez ocasionó el aplauso de los asistentes ha dicho homenaje. Todo iba bien, hasta al final de su grandilocuente discurso, fue cuando el lic. Marianito ya enjundioso soltó un suspiro, y con voz quebrada y alzando las manos al cielo, mencionó, que más bien dicen gritó a diestra y siniestra:  “DESCANCE EN PAZ DON ROMAN JIMENEZ GARCIA”… Cuando al unísono los asistentes, empezaron a decir en una sola voz, "Blasfemia", "Blasfemia", y mientras lo corregían, es RODAS, ROMAN JIMENEZ RODAS… Dicen que la viuda, mi madre, Doña Loydita, no aguantaba la risa, mientras el amigo Luis Mariano solo atinó a decir. “¡¡¡Hay perdón!!!!”. Jajajajaja jiar jiar jiar jiar, hasta me río con mi boca...

Rápidamente al quite entró el temerario Robinson, quien le arrebató el micrófono y le dijo… “A Mancho no lo invitamos a este homenaje, y vienes tú y lo invocas y encima lo matas”… A lo que volvió a decir Marianito "Es que se me chispoteo"... Jajajajajajajajajaja...

Mientras tanto el pobre campesino que esto escribe, se encontraba tirado allá por Cunduacán pues el vocho 1994 no quería dar ni para adelante ni para atrás. Pero hasta allá se alcanzaba a oír las carcajadas que le habían provocado a doña Loydita. 
(El Chompipero que todavía no para de reír por lo que aconteció en el Homenaje al decano de los periodistas Don Román Jiménez Rodas que en Paz Descanse).

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