CABALGANDO EN EL CABALLO ANDALUZ, “por toda la hacienda”
Por
Arq. José Guadalupe Peralta Romero
Prosigamos…
Habla
Josefina Vázquez Mota (Primera Parte)…

Y yo diría que si
no creemos en el tema de la ética, pues también nos enfrentaremos con serias
dificultades. Como hablar en un mundo caótico e incierto, como hablar de un
tema como la ética, como hablar cuando en los últimos 50 años en la historia de
la humanidad, han habido más cambios, que en los últimos 5 mil años de la
historia del hombre, y tal vez me gustaría esta noche con ustedes compartir un
e-mail que recibí hace poco tiempo,
ahora que esta tan de moda eso del internet. Hay quien dice que el próximo milenio
hay quien bautizara a sus hijos con el nombre de .com Perez, .com González,
probablemente así suceda. Pero en este e-mail se hacia una reflexión, de lo que
han vivido los jóvenes que nacieron en la década de los ochenta en México y el
mundo tan diferente que han tenido que enfrentar y se decía por ejemplo que
cuando tenían 11 años de edad, desapareció la ex unión soviética, que cuando tenía
9 años se cayó el muro de Berlín, que nunca jugaron con el Atari, que tenían un
año apenas cuando surgió el Wolman al mercado, que no han conocido un tipo de
cambio fijo respecto al dólar, que iban en tercer año de primaria cuando por vez
primera se interpelo un informe presidencial. Que no escucharon los discos negros
de vinil, aquellos se acuerdan, por eso de aquella frase “suenas como un disco
rayado”, no les dice absolutamente nada. No conocieron la televisión en blanco
y negro, no nos pueden creer que exista el control remoto de la televisión, y
que solo había 6 y/o 8 canales para ver. Las palomitas de maíz, siempre se han
hecho en hornos de microondas, la llegada del hombre a la luna les parece una efeméride
tan remota. Como la llegada de Cristóbal Colon a America. Siempre han conocido
a Michael Jackson aunque con esa piel tan rara. No entiende que le ve su mama
de guapo a Robert Herford, que está bastante arrugado a estas alturas del
siglo. Y seguramente existirán frases que no les dice absolutamente nada. Sube Pelayo
sube, los tres movimientos de Ariel, toma Coca Cola y una sonrisa, el Chaca
Chaca, no se rieron con el loco Valdés. Un sobrino mío que tiene como dos ó tres
años de edad, me decía: Tía yo si conozco al loco Valdés. Es uno que sale todos
los miércoles y dice “Pregúntame”, ese no es el loco Valdés. Tampoco conocieron
al tío gamboín, ni sabrían decir lady lady. Ni tampoco podrían interpretar lo
que significan los toficos, y por ahí dicen que entrevistando algunos de estos jóvenes,
que hoy ingresan a la universidad, decían
recordar que habían leído en algún sitio, que durante la revolución mexicana,
Zapata había desayunado en un Macdonald, y que la foto estaba en el archivo Casasola.
Bueno, esto es un poco, la velocidad del cambio, este es el mundo de hoy y como
hablar entonces de un tema como el éxito, muchos más vinculados a la velocidad
humana, cuando vivimos en un mundo de severas contradicciones. Y quiero
compartir este escrito que recientemente descubrí, de un filósofo hindú y dice lo siguiente: Tenemos edificios más altos,
pero templos más pequeños. Autopistas más anchas, pero puntos de vistas más
estrechos. Compramos más, pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes,
pero familias más pequeñas. Tenemos más conocimientos y en ocasiones menos
juicios, mas expertos y más problemas. Mas medicinas y no siempre más
bienestar. Tomamos mucho, fumamos mucho, gastamos sin medida, reímos muy poco,
manejamos muy rápido, nos enfurecemos demasiado pronto. Nos acostamos muy tarde,
nos levantamos muy cansados, casi no leemos. Vemos demasiada televisión y casi
nunca rezamos. Hemos multiplicado
nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado,
amamos muy poco y mentimos casi todo el tiempo. Hemos aprendido a ganarnos la
vida, pero no a disfrutarla. Le hemos sumado años a la vida, pero no siempre
vida a los años. Hemos ido y vuelto a la luna, pero no siempre cruzamos la
banqueta para conocer a un vecino. Hemos conquistado el espacio exterior pero
nos falta el interior. Hemos dividido al átomo pero no a nuestros prejuicios.
Hemos aprendido a hacer cosas más rápido, pero no siempre a tener más
paciencia. Producimos más copias que nunca, pero nos comunicamos menos. Esta es
la época de la paz mundial y la guerra domestica. Ahora tenemos ingresos
conjuntos y más divorcios, cosas más bellas pero hogares más rotos.
Esta es la época de
los viajes rápidos, los pañales desechables, las pasiones de una noche,
pastillas que hacen de todo. Desde alegrarte, hasta calmarte y a veces hasta matarte.
“Esta es la época en donde tenemos todo en la exhibición”. Esta, es la verdad,
dice el filósofo hindú. Esta conferencia continuará… Desde la Calle Akal esq. Con
Nohoch, Ciudad del Carmen, Campeche. “El presidente”.