Yasmín del Rosario Jiménez pinta Naranja el Mercado 27 de Octubre
Seamos sinceros, la política
tiene mucho de astucia, de sagacidad, de tacto, de malabarismo, de habilidad,
de diplomacia, perspicacia y picardía. Y creo, sin verme demasiado entregado,
la dama que por nombre lleva el de una fragante flor: Yasmín del Rosario
Jiménez, está muy por delante de aquellos políticos que todavía no han
entendido que el tiempo es oro y que el triunfo de sus proyectos dependerá del
trabajo que se haga de la mano de la gente, pero dicha labor debe ser por
obligación un coadyuvante al desarrollo de la sociedad. Debe por lógica
impactar, pues estamos en política, debe trascender pues la gente urge
ejemplos, debe permear a todos lados y horizontes, ya que el que se entrega a esta
labor, no debe ver ni credos religiosos, ni políticos, ni económicos, ni nada.
Simple y llanamente debe sumar.
Hoy Yasmín del Rosario demostró
que está más allá de lo que algunos pudieran pensar, que sin meterse en camisas
de once varas sigue, sigue y sigue, con un objetivo que no desaparece de su
vista, aunque los vericuetos del día a día la lleven a distantes sitios.
No quiero amarrar navajas, aunque
de eso vivo, jiar, jiar, jiar, debe quedar bien claro, que hay trabajos que no
trascienden, hay fotos comunes y corrientes entregando despensas, una ayudita,
delimitando territorios y no ahondando en fronteras. Sin embargo a Yasmín del
Rosario, eso ni le va ni le viene, y hoy hace lo que el señor alcalde, lo que
Javito May y compañía no pueden, por andar peleando con la gente, y es trabajar
para todos, es ganarse el respeto de un pueblo y de una gente, que ahí está exigiéndole,
pidiéndole, metiendo oficio tras oficio para que el beneficio llegue.


Por lo pronto Yasmín del Rosario
hizo lo que nadie quiere hacer, dar la cara y entregar resultados, Temo el
dirigente de los locatarios, quien es odiado por algunos y amado por otros, dio
las gracias, manifestó su respaldo a ella, a su trabajo y a su destino que
tiene marcado rumbo al año electoral, pues el trabajo se lo garantiza.

