Nelly Jiménez también dijo adiós al PRI… Snif
Aspirante a diputado Román Jiménez
a través de las Candidaturas Comunes y Corrientes e Independientes

Tú, Nelly, tú… tú y tú y más tú que nadie. O como dice la canción solamente
tú y tú y tú y nadie más que tú… priista de fina estampa, priista de mil
batallas, gran soldadera, majestuosa, sufrida, ecuánime, disciplinada, constante, luchona, participativa, sencilla y
hoy fugas.
Oh Nelly Jiménez me estremeces más que el resquebrajamiento del PRI a nivel
municipal. Tu salida presagia el cataclismo, el pandemónium, la hecatombe, el
ya nos llevó el tren en el PRI, en ese PRI en donde una vez soñé ser gobernador
del estado o ya de perdido presidente de la república.
Te sufro, te sufren, te sufrimos, quienes venimos de la rutina de la lucha,
te conocemos, quienes venimos escribiendo de manera constante de este partido
de marras, en donde tú fuiste siempre la víctima, en donde tú fuiste la que
guardo el dolor, y siguió esperando, esperando y esperando, hasta que llegaron
los años, las elecciones, las canas y absolutamente nada de nada, solo veías el
desfilar de esos grandes lagartos alevosos que nunca quisieron darle una
oportunidad verdadera a la mujer, miedosos, machistas, culebras ponzoñosas,
sabandijas, inúteles o ineteles, o inútiles o como se escriba…
No lo hubiese imaginado, nunca, jamás de los jamases, tú Nelly que llevas en
tu destino el apellido de grandes próceres, y que todavía hoy eres recordada
por tu entrega, por tu defensa al priismo, por tus arrebatos a la democracia, a
la pluralidad, a la militancia, esa militancia que te reconoce y te hace en
silencio un reconocimiento, que en el PRI no llega, y nunca llegó y ya a estas
horas del partido ni llegará.

Lo peor es que todavía hay en el PRI. Sobre todo los párvulos, que dicen
arrogantes que, qué bueno que se fue la viejita, que bueno que se van los
traidores, que bueno que nos quedamos los que somos en verdad priistas, ¡ah
vaya infamia!, ¡ah vaya calumnia!, ¡vaya estupidez! y pendejada…
Políticos pop, que apenas empiezan a gatear y ya se creen poseedores de
verdades, apenas y medio abren los ojos y creen que lo que ven es lo único y no
hay más, cuando sobra decirlo, pero la
señora, doña Nelly Jiménez Barjau ha sido una priista que podemos decir ha
estado en las más cruentas batallas en el PRI, que mientras algunos mamaban
chiche, ella ya andaba recorriendo las comunidades, alentando al voto, haciendo
valer su condición de mujer y de priista. Y he de decirlo, Erubiel, Alexander,
Medina, sí Medina tú que la engañaste. Nunca le hizo justicia ni la institución,
mucho menos la revolución y de la lucha ni hablemos.
El PRI en Comalcalco sigue pal PRD, la inutilidad del dirigente y la
entrega y su amor a ciegas siguen dañando a un partido que debiera perfilarse
como la opción más viable para estas elecciones que vienen, pero todo indica lo
contrario, urge que las cosas se transparenten, urge que se haga algo, urge que
saquen y me duele decirlo, sin embargo es necesario a mi amigo Alexander, quien
sigue sin entender que es la política, y para qué está donde está.
El éxodo continúa y tal parece que en el PRI puede más la tropelía y la
necedad que la unidad, que el consenso y la pluralidad.
El que sí la tiene segura, pase lo que pase en el PRI es el amigo Galleto, quien
para mí es el que mejor hace de la política un arte, pues no se mete con nadie
cuando está durmiendo. Pero mejor hasta ahí la dejamos.
Adiós Nelly esperamos en el partido Movimiento Ciudadano hagan justicia y honores a quien Justicia y Honores merece. Aunque no sé si voy
bien o me regreso.